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Poema de Montserrat Rull

¡Mira me está mirando!

Me picó un ojo y luego dijo
que tenía una basurita en la pestaña,
un poquito a la izquierda,
justo en medio
de su mirada.
Me tiemblan las palabras y los dientes,
las piernas se me duermen sin preaviso,
cuando me mira parece que el calor espantase la brisa.
Me sonrió y me mandó un papel
con un te quiero y cuatro guayabas,
se me llena de sol el corazón,
tengo claridad de mediodia en calma.
Siento un no sé qué cerquita de los labios,
siento un yo sé qué cerquita de su cara.
Voy a mandarle un beso con los ojos
para que me dé un beso con las manos.

Montserrat Rull
(Venezuela)


Veo verde

Veo verde


Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde
hasta las verdes mañanas.


(Versión inspirada en el poema Verde de García Lorca)

El Bombero y la Bombera

                                                                             (Ilustración de Mailin Escalante)

El bombero y la bombera

El bombero
sandunguero.
La bombera
sandunguera.
Tienen coche con sirena
que pita y que suena.
Tienen sirena en el coche
que luce y gira de noche.

Don bom-bom-bombero,
venga usté al tercero.
Doña bom-bombera,
venga la primera.

Tienen un perro de aguas,
sin pantalones ni enaguas,
con misión poco corriente:
salvar a un montón de gente.


El bombero a la bombera
le regala una manguera.
Y la bombera al bombero
le dice: "Cuánto te quiero"

Tienen casco y uniforme
y una camioneta enorme.
Y tienen una escalera
que es más alta que cualquiera.


Don bom-bom-bombero,
apague el brasero.
Doña bom-bombera,
venga con manguera

Tienen un gran corazón
y una radio en el camión.
Tienen chaqueta elegante
y una tarea importante.

El bombero
sandunguero.
La bombera
sandunguera.

Autora: Carmen Gil
(¡A jugar con los poemas!, CCS)


La iguana


La iguana tiene
un gran secreto
y es que el iguano
le robó un beso.              

La iguana sueña
en la enramada
con su secreto
de enamorada.

La iguana canta,
después suspira
y el iguano
¡cómo la mira!

Los dos juntitos
van a pasear
del monte al río
del río al mar.

Autor: David Figueroa
(Poemas Patacaliente. Fundación Cultural Barinas)

El sol

El Sol




El Sol mueve la cabeza,
bosteza y se despereza;
se acaba de levantar
de su cama azul de mar.

Y va a lavarse la cara
con agua de lluvia clara.
Lava su melena rubia
con agua clara de lluvia.


El Sol, con un arrebol,
se seca el pelo al resol;
hasta el cielo sube y sube
por un abrigo de nube.


Con pintura de alegría
pinta de color el día.
Con encajes de bolillo
vuelve lo gris amarillo.

Pasea sin parasol,
enamora a un girasol,
se cuela por la ventana,
viste de luz la mañana...

Bota como una pelota,
juega con una gaviota,
se bebe el agua de un charco,
dibuja en el cielo un arco...

Y tiñe todo de rojo,
por capricho y por antojo,
con tintura de carmín;
¡qué cansancio y qué trajín!

Después de un día tan loco,
para descansar un poco,
el Sol se vuelve a acostar
en su cama azul de mar.

Autora: Carmen Gil

El autobús colorado

El autobús colorado.


¡Atchús!, vaya resfriado.
Con tanto barro
por el camino
pilló un catarro 
                                                   la mar de fino.                                                                                      


                                                                                           
Le da aspirinas,
el conductor,
con gasolina
para el motor.

Y una bufanda
de pura lana
a ver si anda
por la mañana.


Pero estornuda
y se hace un lío:
lo mismo suda
que tiene frío.


Lo lleva Elías
para el garaje;
en unos días
no habrá más viajes
El autobús colorado
prontito estará curado

"Mi maestra", poema de Carmen Gil



Mi maestra
-que es mía y es nuestra-
nos pone una muestra
con cinco vocales.

La a
Es gordita y tiene cola.
La trae a rastras la ola
y a veces camina sola.

La e
Con su frente inteligente;
es elegante y sonriente
y está siempre con la gente.

La i
Su puntito te hace un guiño.
Esta es la vocal del niño,
la ternura y el cariño.

La o
Redonda, monda y lironda,
se pasea por la ronda
con vestidito de blonda.

La u
Es la última del menú.
Tu tuurú tururú,
entera la tienes tú.

"Por una mirada", poema de Abel Guerrero


Poema de David Figueroa

La iguana


La iguana tiene
un gran secreto
y es que el iguano
le robó un beso.


La iguana sueña
en la enramada
con su secreto
de enamorada.


La iguana canta,
después suspira
y el iguano
¡cómo la mira!

Los dos juntitos
van a pasear
del monte al río
del río al mar.


Autor: David Figueroa
(Poemas Patacaliente. Fundación Cultural Barinas)

Niño campesino

NIÑO CAMPESINO


La choza enclenque y parda lo acunaba en su puerta
con el orgullo ingenuo de las ramas torcidas
que tremolan al viento la flor que les nació..

Era un niño terroso que miraba el barranco.

Era un niño harapiento

con los ojos inmutables del indio

y los rasgos ariscos del negro.

Uno cualquiera de los cien mil niños
que nacen en las chozas marchitas de mi tierra..
Yo me detuve ante la puerta
y el niño de la choza
arrancó su mirada impasible del barranco
para fijarla en mi..

Yo le dije:

--¿Estás solo?

Y el habló con la voz candenciosa del indio:

--Las flores del barranco son amigas..

(Era un niño poeta.
Yo lo había presentido en los ojos profundos.).

--¿Pero no tienes miedo?

Y él habló con la voz jactanciosa del negro:

--Yo soy el macho, ¿sabe?
Mi hermanita se jué con mamá a cortar leña..

(Era un niño valiente
Yo lo había presentido en los rasgos audaces.).

Despues le hablé del palpitar del río,
del verde hecho ternura en la hondonada
y del verde bravío de la montaña.
Él me dijo que amaba el sonido del viento
y el azul valeroso de los cielos desnudos
y el canto y el plumaje de los pájaros..

(Era un niño pintor,
o músico,
o poeta.).

Sirviome agua de la tinaja grande
y cuando me marchaba
me tendió la sonrisa fraterna de los negros..

Y se quedó mirando su paisaje
y aferrado a su choza
como la flor al árbol..

Yo descendí la cuesta
desbandando mi palomar de angustias
por los niños poetas,
por los niños pintores,
por los niños artistas
que nacen en las chozas marchitas de mi tierra
y se quedan mirando los barrancos
para toda la vida.

Por la obra que nunca ha de nacer
porque están en el mundo con las manos cortadas
esos niños terrosos de las chozas marchitas.

Miguel Otero Silva

Gato embotado y enamorado

Gato
embotado y enamorado

El gato con botas
perdió su sombrero,
ya no tiene espada
ni blanco pañuelo.

El gato con botas
está enamorado
de una gata blanca
que vio en el tejado.

No encuentra reposo
ni caza ratones,
descuidó su aspecto
y sus pantalones.

Anda por el monte
triste y compungido
pregunta a las flores:
¿Seré el elegido?
Como no ha comido
hace varios días,
parece de un gato
su radiografía.
Por fin, decidido
va en busca del rey
para que los case
siguiendo la ley.

Y dice el monarca
que es justo y sencillo
¿Dónde está la gata,
en dónde el anillo?

Allí en el tejado
la he visto, señor,
más no sé su nombre,
sólo su color.
En toda la aldea
se pegan carteles.

¡Quien traiga la gata
tendrá mil pasteles!

Y se dan las señas
que el gato recuerda:
Ojos de lucero,
dienticos de perla.

Pero nunca nadie
la gatita halló
porque en el tejado
lo que el gato vio
fue un rayo de luna
pálido y plateado
que sobre los techos
se quedó enredado.


Autora: Silvia Dioverti
(Monte Ávila Editores)

Mi amiga la anciana, poema de Abel Guerrero

Mi amiga la anciana
Conozco a una anciana
que no tuvo escuelas
ni tuvo zapatos para ir a las fiestas;
y con su amiguita
(la muñeca negra)
jugaba en las noches
a contar estrellas.
Me habló de otros niños
me contó su infancia
y pensó muy hondo
como si buscara
entre sus arrugas
las cosas pasadas.
Y cuando me dijo
que siempre estudiara,
me besó en la frente
y le vi una lágrima.
Poema de Abel Guerrero