Media hora de infelicidad diaria
La tía Marcia sonríe durante casi todo el día.Nada más no lo hace entre las dos y las dos y media de la tarde, cuando se encierra en su cuarto y se enoja y se preocupa por todo lo malo que le esté pasando a ella, a la familia y a todo el mundo.
Eso sí, apenas pasan esos treinta minutos vuelve a estar alegre y sonriente porque, según dice, con media hora diaria de infelicidad basta.
Armando José Sequera ( Pequeña Sirenita Nocturna, EDITORIAL ISABEL DE LOS RIOS, 1997)
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